
martes, 27 de julio de 2010
No me sueltes la mano

domingo, 18 de julio de 2010
Esto también pasará

Un gran rey que tenía trabajando para él a muchos hombres sabios se sintió fustrado. En un país vecino, más poderoso que el suyo, se estaba preparando un ataque contra él. El rey tenía miedo: de la muerte, de la derrota, del dolor, de la vejez. Entonces llamó a sus sabios y les dijo: "Esta noche encontraba en mis sueños un anillo mágico con el que podía resolver todo lo que me inquietaba. "
El rey reunió a todos sus sabios y les encargó que encontraran ese anillo buscándolo en el fin del mundo si era preciso. Los sabios se consultaron entre sí y enviaron mensajeros a todos los confines del reino sin resultado alguno
Finalmente fueron a ver a un místico Sufí y le pidieron ayuda. El Sufí se quitó un anillo que llevaba puesto y se lo dió, diciéndoles: Hay una condición.
Dádselo al rey pero decirle que debe mirar lo que hay debajo de la piedra del anillo únicamente cuando todo esté perdido, cuando la confusión sea total, la agonía perfecta y se sienta desamparado por completo.
De lo contrario no comprenderá el mensaje.
El rey obedeció. Perdió su pais. Tuvo que escapar del reino para salvar su vida. El enemigo lo estaba persiguiendo, él podía oir los caballos que se acercaban....Su caballo cayó muerto, entonces tuvo que correr a pie......hasta que se encontró en un callejon sin salida.
En el ultimo momento recordó el anillo. Lo abrió, miró debajo de la piedra y allí estaba el mensaje.
Decía así: "TAMBIÉN ESTO PASARA".
miércoles, 14 de julio de 2010
El juicio

Por supuesto, el perverso funcionario había preparado dos papeles con la misma leyenda: “Culpable”.
La víctima, aun sin conocer los detalles, se dio cuenta de que el sistema era una trampa. Cuando el juez lo conminó a toma uno de los papeles, el hombre respiró profundamente y permaneció en silencio unos segundos con los ojos cerrados. Cuando la sala comenzaba ya a impacientarse, abrió los ojos y, con una sonrisa, tomó uno de los papeles, se lo metió a la boca y lo engulló rápidamente. Sorprendidos e indignados, los presentes le reprocharon.
—Pero, ¿qué ha hecho? ¿Ahora cómo diablos vamos a saber el veredicto?
—Es muy sencillo —replicó el hombre—. Es cuestión de leer el papel que queda, y sabremos lo que decía el que me tragué.
Con refunfuños y una bronca muy mal disimulada, debieron liberar al acusado, y jamás volvieron a molestarlo.
“Nunca dejemos de luchar hasta el último momento. En momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento”.
Albert Einstein
El mecánico y el médico
- Hey Doctor, ¿Puede venir hacia acá que le quiero hacer una pregunta?
El cirujano, un poco sorprendido, caminó hacia el mecánico. Éste, limpiándose la grasa de sus manos con una toalla, le lanzó la siguiente pregunta:
- ¿Lo ve? ¿Cuán importante es un auto para usted doctor?
- Sumamente importante, la vida de mucha gente depende de que llegue a tiempo a la operación, y para eso siempre uso mi auto.
El cirujano pensativo, se inclinó pausadamente sobre el mecánico y le dijo, casi susurrándole al oído:
- Trata de hacerlo con el motor en marcha.
lunes, 5 de julio de 2010
Donando sangre

Hace muchos años, cuando trabajaba como voluntario en
domingo, 4 de julio de 2010
Al lado tuyo

jueves, 1 de julio de 2010
Solo por ti
